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¿Eres bambú? La sorprendente metáfora del bambú japonés

by Mònica Parejo

En el lejano Oriente vive el árbol cuyo crecimiento es el más rápido de todas las especies. Dicen que, si te quedas quieto mirándolo, puedes verlo crecer. Y no es de extrañar, pues crece hasta treinta y dos metros por mes. Eso significa que crece un metro diario, unos cinco centímetros por hora. Es algo realmente sorprendente.

CoachingEl Bambú es el árbol de mayor crecimiento de todo el planeta, quizás la criatura viva que más rápidamente crece, tanto es así que, en Japón, se usa aún hoy en día como materia prima y se le da una importancia aún mayor que al  cemento, acero o al silicio de los semiconductores.

Sin embargo, tú puedes tomar hoy una semilla de bambú y plantarla en el jardín de tu casa, puedes regarla durante meses y meses, y no conseguirás que brote ni el más pequeño tallo.

En un primer momento puedes echarle la culpa a la tierra, quizás sea el clima de tu país, quizás necesite otro ambiente para salir adelante… Sin embargo, en Japón y China se mezclan temperaturas extremas en todos los sentidos. Y esa planta aguanta el más caliente Sol y el frío más extremo. De hecho, es famoso por su habilidad para sobrevivir en cualquier circunstancia.

Quizás puede ser que seas tú, quizás es que no sepas hacerlo crecer… Pero la verdad es que no se trata de nada de todo esto, porque esta es una planta muy sabia. El bambú durante sus siete primeros años (sí, siete años) crece hacia abajo, haciendo expandir sus raíces hasta lo más profundo. ¿Por qué? Porque se está preparando para después ser capaz de alcanzar el mayor de los éxitos.

Salir al mundo fuerte e inquebrantable no es fácil, hay que prepararse mucho para ello, y el bambú lo consigue gracias a siete años de profundizar sus raíces.

Entonces se hace tan poderoso. Y aun cuando lo cortes varias veces, seguirá creciendo hasta los treinta y dos metros en un solo mes. Por eso es tan apreciado. Porque sabe prepararse para triunfar, y si circunstancias desafortunadas caen sobre él, sabe renacer de sus cenizas -como el ave fénix- y llegar otra vez a lo más alto.

¿Por qué es capaz de hacer eso? Porque sus siete años de raíces le dan la fuerza para ello, y aunque cortes el tallo, este seguirá creciendo.

Además, el bambú se mantiene en pie y creciendo gracias a su flexibilidad, cualquier otra planta o árbol de tronco grueso y macizo no resiste un fuerte viento, porque es rígido… En cambio, el bambú sabe cómo adecuarse a su contexto, porque es flexible, adaptable y cambia cuando es necesario hacerlo.

Si somos capaces de tener paciencia en el cultivo de nuestro interior (¡sin necesidad de que pasen siete años!), si sabemos echar raíces fuertes en cuánto a nuestra identidad y si somos flexibles una vez que salimos al mundo y nos encontramos con nuestra esencia de ser y existir, entonces seremos exitosos y podremos vivir nuestra la vida con sabiduría y crecer como personas y profesionales hasta alcanzar nuestros sueños.

¿Eres bambú?

¿Qué haces para hallar la sabiduría de tu interior?

¿Cuáles son las habilidades que te ayudan a afrontar con éxito tus circunstancias?

¿Qué te hace fuerte e inquebrantable?

¿Cómo se están expandiendo tus raíces?

¿Hasta qué punto eres flexible y realizas los cambios que quieres en tu vida?

¿Qué te pasa si necesitas volver a empezar? ¿Qué haces?

¿Hasta dónde vas llegar para vivir tus sueños y aspiraciones?

¿Quieres Ser bambú?… ¿Empezamos?

Mònica Parejo

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